Diagnostico

Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces,

entonces estás peor que antes. (Confucio)

El día de la huelga general comencé a reflexionar respecto de las causas por las que nuestra región año tras año perdía puestos en el ranking de la riqueza entre las provincias españolas. En mi opinión, sin ánimo de ser exhaustivo, entre los siguientes puntos se encontrarían algunas de las causas que explicarían nuestra situación:

Primero, en Cantabria no viven ni trabajan los mejores ni los mas preparados.  Los mejores de cada promoción se ven obligados a buscar su futuro mas allá de nuestros limites territoriales.

Segundo. La actual estructura económica de Cantabria no es capaz de ofrecer futuro a las nuevas generaciones.

Tercero. El tamaño de las empresas en Cantabria no favorece la inserción,  el desarrollo ni el crecimiento profesional de nuestros universitarios.

Cuarto. Nuestra región carece de un modelo de desarrollo con el que todos sintonicemos y que sirva como referente de los inversores, de los profesionales y de la sociedad en general. Conclusión: No ofrece, nuestra región, ventajas competitivas como para ser preferida por los inversores.

Quinto. Faltan vocaciones empresariales y profesionales que contribuyan a la generación de un ambiente emprendedor.

Sexto. Los cántabros carecemos de un sentimiento de pertenencia encendido capaz de movilizarlo a favor de grandes proyectos.

Séptimo.  Existe una creencia generalizada de que han de ser otros quienes vengan a crear la riqueza y los puestos de trabajo.

Octavo. El recelo, la desconfianza, el individualismo, la envidia campan por nuestra sociedad como males propios de una sociedad “atrasada” y que ralentizan el desarrollo de cualquier iniciativa “diferente” o vanguardista.

Noveno. En ciertas zonas de la región existe un lema arraigado “Cuanto peor están las cosas mejor para mi”, pensamiento ruin y propio de sociedad condenadas a la fatalidad por falta de proyectos y objetivos a largo plazo.

Décimo. El Índice de fraude fiscal, la carencia de valores éticos, la maleabilidad de nuestra sociedad esta tan ampliamente generalizada que se ha convertido en lo que guía buena parte de nuestro comportamiento.

Undécimo: La falta de seguridad jurídica en nuestra región se corresponde a la confianza que cada uno tenga en el gobierno de turno.

Duodécimo: Los francotiradores contra todo lo que signifiquen cambios se encuentran apostados a lo largo y ancho de la región.

Decimotercero: El caciquismo aún se mantiene vigente entre amplios sectores de la sociedad. O te sometes a los intereses del poderoso o te arriesgas a fracasar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s